Nuestra pequeña historia…

Cuando aterricé en Mallorca, hace ya más de 10 años, decidí instalarme en las afueras de un precioso pueblo del interior: Porreres. Vivía en una casa de campo rodeada de almendros desde la que podía ver la dedicación con la que los payeses cuidaban sus tierras. Con las almendras de mi primera cosecha, mi vecina Catalina me enseñó a elaborar “garrapiñadas”. Y su sabor me enamoró.

Con el tiempo, fuimos modificando un poco la receta original, rebajando la cantidad de azúcar y añadiendo toques de diferentes sabores que se asociaban perfectamente a la almendra. Gustaron tanto a nuestros amigos y familiares que un día decidimos compartirlas con el mundo… ¡y así nació Bessó de Mallorca! 

Se trata de un proyecto sostenible, que elaboramos con el fruto que nos regalan cada año los almendros de nuestra tierra (en mallorquín, el fruto de la almendra se llama “bessó”). Todos los ingredientes que empleamos para nuestros “bessons” son seleccionados con mucho cuidado y son totalmente naturales: la canela, el cacao, el limón que, cómo no, también proviene de Mallorca, y la flor de sal.